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    Los lubricantes nasales son productos disponibles en gotas, atomizador o spray que ayudan a mantener adecuado nivel de humedad en el tejido interno de la nariz (mucosa), por lo que combaten la irritación, resequedad y congestión nasal, aumentan la resistencia a enfermedades respiratorias, reducen el riesgo de sufrir hemorragia nasal y mejoran el tratamiento en caso de reacción alérgica.

    Es importante señalar que la mucosa nasal es un tejido liso, cubierto por vellosidades y una capa de secreción fluida ligeramente espesa, el moco o mucosidad, cuya producción al día es cercana a 1 litro. Así, la región interna de la nariz está diseñada para capturar impurezas y microorganismos, pero también para calentar y humidificar al aire que respiramos, a fin de que éste cuente con la temperatura y saturación de agua necesarias para no causar daño a la garganta y pulmones.


    Sin embargo, este sistema de protección puede alterarse a causa de factores como contaminación ambiental, aire demasiado seco o frío, infecciones, estrés y consumo inadecuado de agua, de modo que la humedad de esta región corporal disminuye, generando inflamación, incomodidad al respirar y, en ocasiones, sangrado. Los lubricantes nasales permiten compensar esta falta de humectación, mejorando notablemente los molestos síntomas de la resequedad nasal.La mucosa y sus enemigosLa nariz se localiza en la sección media del rostro humano, y en su interior se encuentra un hueso, el tabique, mismo que se prolonga a través de un cartílago; ambas estructuras se encargan de dar forma a las dos fosas nasales. Estos conductos inician en los vestíbulos, que es por donde tomamos el aire del exterior, y concluyen en las coanas u orificios que desembocan en la rinofaringe, compartimiento que llevará el aire hacia la tráquea y pulmones.

    Las fosas nasales también poseen en su parte superior al bulbo olfatorio, responsable de que podamos distinguir olores, además de que se encuentran conectadas con los senos paranasales (cavidades huecas que aligeran el peso del cráneo, mejoran la resonancia de la voz y ayudan a mantener la fortaleza y forma de los huesos craneales) a través de orificios llamados cornetes, los cuales tienen la finalidad de permitir la circulación de aire en su interior y drenar su contenido.

    Fosas nasales, rinofaringe y senos paranasales están cubiertos por la membrana mucosa, que es como un tapiz o velo que consta de dos partes: epitelio, que es la superficial y entra en contacto con el aire, y tejido conjuntivo, que es profunda y está en contacto con el hueso. En esta segunda capa es donde se localizan las glándulas responsables de la secreción del moco nasal.

    La generación de mucosidad puede alterarse por factores diversos, entre ellos:

    • Resfriado y gripe. Enfermedades originadas por virus que se acompañan de secreción clara y acuosa, al igual que fiebre, tos, dolor de cabeza, dolores articulares, dolores musculares o irritación de garganta. Afectan la mucosa nasal y, por tanto, le ocasionan resequedad.
    • Infecciones bacterianas. Suelen ser agresivas contra garganta y tejidos internos de la nariz, desencadenando el desequilibrio en la generación de mucosidad y, por tanto, disminución en los niveles de humedad.
    • Rinitis alérgica o fiebre del heno. Es una reacción de defensa exagerada hacia elementos como polen, polvo y pelo de animales (alergenos). Se acompaña de secreción clara y acuosa, comezón nasal, lagrimeo y estornudos. También puede secar la mucosa u ocasionar congestión nasal, que favorece el establecimiento de microorganismos como los antes mencionados.
    • Asma. Condición en la que la realización de esfuerzo físico considerable o el contacto con alérgenos desencadena la inflamación de las vías respiratorias y ocasiona la restricción del flujo de aire que entra y que sale de los pulmones. Favorece la producción de moco y la alteración de la mucosa nasal.
    • Sinusitis. Es la congestión e infección de los senos paranasales; regularmente se acompaña de secreción nasal amarillo-verdosa, opaca y espesa, al igual que de dolor o sensibilidad alrededor de los ojos y los pómulos que empeora al inclinar la cabeza hacia adelante.
    • Rinitis vasomotora o no alérgica. Inflamación del interior de la nariz que se acompaña de estornudos y congestión nasal; ocurre de manera ocasional y no tiene causa precisa, aunque se relaciona con sensibilidad a ambientes secos, baja temperatura, cambios en la presión atmosférica, consumo de alimentos picantes o alcohol, emociones fuertes y reacciones secundarias a medicamentos.
    • Contaminación y tabaquismo. El contacto directo con sustancias tóxicas se relaciona estrechamente con resequedad nasal.
    • Desviación del tabique nasal. Cuando el hueso y cartílago que dividen las fosas nasales se encuentran fuera de su posición normal, ocasionan mala circulación de aire y el padecimiento de infecciones, sobre todo en época invernal.
    • Sistema de defensas (inmunológico) debilitado. Desnutrición, deshidratación, estrés, dormir mal, control deficiente de diabetes (alto nivel de de azúcar en sangre) y otros factores pueden reducir la resistencia a enfermedades, por lo que hay mayor vulnerabilidad a infecciones respiratorias.

    La resequedad de la mucosa nasal se caracteriza por la presencia de comezón, malestar o ardor al tomar aire (sobre todo si éste es frío o muy seco) y estornudos. Si la situación persiste es probable que se formen pequeñas heridas y costras al interior de la nariz, mismas que pueden ocasionar sangrado nasal.

    A veces las molestias van más allá de la nariz y pueden extenderse hacia la garganta, ya que no recibe aire húmedo, cálido y libre de partículas, sino uno demasiado seco, frío y contaminado que da pie al establecimiento de microorganismos dañinos o complica la recuperación de enfermedades ya existentes. El olfato también se ve disminuido, pues la inflamación interna, resequedad, irritación y congestión impiden la adecuada percepción de aromas.SoluciónLos lubricantes nasales tienen la virtud de ser importantes auxiliares en el tratamiento y prevención de infecciones respiratorias, pues ayudan a limpiar la mucosidad de la nariz, disminuyen la hinchazón y molestias al respirar (en ocasiones son tan intensas que obligan a la persona a respirar por la boca, con lo cual se genera daño considerable a garganta y pulmones) y enjuagan los alergenos e irritantes.

    Los principales ingredientes de los lubricantes nasales son agua y sal común (cloruro de sodio), ya que ambos ayudan a regular y reestablecer el funcionamiento de la mucosa nasal. Asimismo, hay ocasiones en que a esta combinación se le adiciona algún producto que forme por sí mismo delicada película de tipo aceitoso, como glicerina o esencias de plantas. En todo caso, es recomendable emplear los productos que se venden en farmacias y no elaborar estas soluciones por cuenta propia, ya que las fórmulas caseras no son estériles (libres de gérmenes) ni tienen la concentración adecuada de sal (si ésta es muy alta puede empeorar la resequedad).

    Mención aparte merece la introducción al mercado de soluciones elaboradas con agua de mar purificada, ya que ésta, además de contener concentración salina adecuada, posee minerales (iones) que contribuyen al mejor estado de la mucosa nasal, como plata (elimina bacterias nocivas), cobre (es antiinflamatorio) y manganeso (controla reacciones alérgicas).

    Los lubricantes nasales están disponibles en tres presentaciones: goteros, atomizadores (se ejerce presión sobre el envase plástico o se acciona una bomba para que el contenido salga en forma de rocío) y spray o nebulizador (la solución está contenida en un envase metálico con aire a presión, de modo que al presionar la válvula se libera el lubricante de manera uniforme).

    Las indicaciones generales de uso para estos productos son las siguientes:

    • Suénese la nariz suavemente para eliminar el moco. Asegúrese de que puede aspirar aire por cada orificio, pues de otro modo el medicamento no llegará a la parte profunda de la nariz.
    • En el caso particular del gotero se deberá inclinar la cabeza hacia atrás, luego se colocará el aplicador en una fosa nasal y se ejercerá ligera presión sobre el envase para depositar algunas gotas de solución (2 a 5, por lo general). La operación se repetirá en la otra fosa, y poco a poco se bajará la cabeza hasta que adquiera su posición normal.
    • Para atomizadores será necesario agitar la botella y, la primera vez que se utilice en el día, se deberá “purgar” la bomba haciéndola funcionar algunas veces hasta que el contenido salga como rocío fino. Luego se inclinará la cabeza ligeramente hacia delante, se introducirá el aplicador en una fosa nasal mientras se tapa la otra con el dedo; finalmente se oprimirá la bomba con suavidad. La solución se coloca en ambos orificios nasales y luego se regresará la cabeza a su posición normal
    • Al usar un nebulizador o spray no será necesario inclinar la cabeza, de modo que ésta permanecerá recta; se colocará el aplicador en una fosa nasal, mientras la otra es tapada con un dedo, y se oprimirá la válvula ligeramente. Estos pasos se repetirán para el otro orificio nasal.
    • Independientemente del tipo de producto que utilice, trate de no estornudar ni sonarse después de la aplicación.
    • Lave el dispositivo de aplicación al menos una vez a la semana, a fin de mantenerlo libre de gérmenes.

    Cabe hacer hincapié en que los lubricantes nasales no tienen acción directa sobre la enfermedad que genera resequedad nasal, por lo que sólo se consideran auxiliares en el tratamiento de padecimientos respiratorios. Así, la terapia de base estará constituida, a grandes rasgos, por antibióticos (en caso de infecciones bacterianas), antihistamínicos (controlan las reacciones alérgicas), analgésicos (reducen fiebre e inflamación; se emplean para infecciones virales), alimentación rica en frutas y verduras, consumo adecuado de agua (al menos ocho vasos al día), reposo, no fumar y tratar de no frecuentar lugares contaminados.

    Por último, cabe hacer el señalamiento de que no se deben confundir los lubricantes nasales con otros productos que se aplican directamente por las fosas nasales, llamados descongestivos, ya que éstos no necesariamente mejorarán los niveles de humedad ni lubricarán la mucosa, pues tienen la finalidad de reducir la actividad de los vasos sanguíneos para aminorar la inflamación y la congestión.

    En este sentido, podemos afirmar que los lubricantes se emplearán en aquellos casos en que la respiración genere molestia, irritación y dolor, además de comezón en la nariz y hemorragia nasal; por su parte, los descongestivos se destinan a aquellos casos en que la mucosidad no permite respirar con facilidad y no hay falta de humectación (cuando no hay sangrado ni picazón). Si a pesar de lo antes dicho no sabe qué producto le conviene utilizar, es conveniente que nos lo consulte o acuda a la consulta de su médico.En todo caso, suspenda el uso de aquellas gotas, atomizadores o nebulizadores que generen irritación o con los que no mejoren sus síntomas, y acuda con el especialista para cambiar el tratamiento. 

  • Oídos

    Dolor de oídos

    El dolor en los oídos se produce generalmente por algún tipo de infección que afecta al oído medio. Conocida también como otitis media, puede dañar la membrana del tímpano, es decir, los huesecillos del oído y las estructuras del oído interno, y ello puede provocar la pérdida permanente de la audición.

    El dolor de oídos se produce generalmente por algún tipo de infección que afecta al oído medio causando inflamación, lo que se conoce como otitis media y que, a su vez, puede dañar la membrana del tímpano, los huesecillos del oído medio y las estructuras del oído interno, con riesgo de pérdida permanente de la audición.

    Como las demás enfermedades infecciosas, la otitis media puede ser aguda o crónica (ser pasajera o con tendencia a no curarse completamente, sino a pasar por fases alternas de menor o mayor gravedad).

    ¿Por qué duele el oído?

    Inicia generalmente por una infección respiratoria, como gripe, pero puede deberse a otras causas:

    • Exposición frecuente a ruido exagerado.
    • Infecciones respiratorias repetitivas.
    • Contacto con personas que periódicamente presenten infecciones de oído.
    • Puede aparecer como complicación de gripe o escarlatina (enfermedad producida por una bacteria que genera brotes de ronchas rosadas o rojizas en la piel), porque los gérmenes o microbios llegan al oído medio a través de la sangre.
    • En raras ocasiones, puede ser consecuencia de un golpe que perfore el tímpano.
    • La otitis media es frecuente tras el uso de albercas, pues el agua que entra al oído puede estancarse y contener virus o bacterias que la desarrollan.

    Síntomas de infección en el oído

    El dolor de oídos en niños y bebés es más frecuente porque aún no tienen completamente desarrollada la anatomía de este órgano. La infección en el oído suele iniciar con catarro, días después aparece fiebre.

    Infección y dolor de oídos también está relacionados con:

    • Pérdida repentina del apetito.
    • Tendencia a dormir sentado.
    • Inflamación del canal auditivo y del oído medio (donde se localiza el tímpano).
    • Sensación de presión en el oído medio.
    • Disminución o bloqueo temporal de la audición.
    • Secreción de líquido.

    Diagnóstico de otitis media

    Examinar el oído y tomar en cuenta el historial de síntomas ayudará al médico a hacer un diagnóstico exacto y evitar medicamentos innecesarios.

    Por lo general, recurre a una prueba de audición y así cuantifica la presión en ambos lados del tímpano.

    Tratamiento para dolor en los oídos

    La forma de combatir el dolor de oídos dependerá del factor que lo provoca:

    • Puede considerarse un analgésico de venta sin receta, pero si hay dolor de oído en niños menores de 2 años, consulta al médico.
    • Las gotas de venta libre contra la otitis media son útiles para disminuir las molestias.

    Es recomendable acudir al médico si duele el oído por más de un día, o si se presenta fiebre.

  • Insectos
  • Migrañas

    Prevenir la migraña, sí se puede

    Para esperanza de millones de personas en el mundo que la padecen sí es posible prevenir la migraña. Una vez diagnosticado este trastorno existen recursos terapéuticos (fármacos y cambios en el estilo de vida), a fin de evitar o disminuir la frecuencia y severidad de las crisis.

    Sin duda, para quien padece este intenso y tormentoso dolor de cabeza que puede llegar a ser incapacitante la mejor opción es poder evitarlo. El tratamiento de migraña además de controlar las molestias durante una crisis, puede ser útil como método profiláctico, es decir, de prevención.

    Prevención, el “coco” de tu dolor de cabeza

    Te presentamos algunas recomendaciones generales que te ayudarán a prevenir la migraña

    • Protege tus ojos de la luz solar directa, cambios bruscos de iluminación o luces intermitentes, ya que pueden precipitar las migrañas. Usa lentes oscuros, ajusta el brillo y contraste en las pantallas de tu computadora o televisión y descansa tus ojos frecuentemente. Asimismo, pinta los interiores de tu casa con colores relajantes. 
    • Mantén dieta regular y equilibrada. Muchos expertos están de acuerdo en que el desequilibrio nutritivo ya sea por exceso o déficit de vitaminas, glucosa o toxinas, e incluso alguna alergia alimentaria, puede causar la migraña. Si bien la dieta no cura este trastorno, puede prevenir su aparición y aliviar el dolor. 
    • Evita tiramina, nitratos y/o nitritos, así como glutamato monosódico en tu menú, sustancias presentes en embutidos, carnes en conserva, enlatados, comida china, ablandadores de carnes, polvos para salsas instantáneas, entre otros. Estos aditivos, conservantes, así como el chocolate, alcohol y edulcorantes artificiales son factores desencadenantes de migraña. 
    • Incluye en tu dieta alimentos con alto contenido en magnesio, calcio, vitamina B2 (riboflavina) y vitamina C.Investigaciones recientes sugieren que la deficiencia de estos nutrientes influyen en la reducción del estado energético, cuando se presenta la migraña; además la vitamina C actúa como analgésico natural. 
    • Evita el ayuno prolongado, ya que disminuye los niveles de azúcar en sangre (hipoglucemia), lo cual te hace más susceptible a sufrir dolor de cabeza y, por ende, a padecer una crisis de migraña. Lo mejor es ingerir dieta regular en horarios establecidos. 
    • Abstente de comidas excesivamente copiosas, grasosas y muy condimentadas, sobre todo, después de un largo ayuno, pues tras el consumo de alimentos el páncreas libera insulina de forma brusca, produciendo a su vez otras sustancias (como triptófanos y serotonina), cuya alta concentración está presente en los episodios de migraña
    • Toma 6 a 8 vasos de agua al día. Estudios señalan que el riesgo de padecer migraña aumenta con las altas temperaturas en climas secos y calurosos. En estos casos, una medida fácil para disminuir el riesgo de tener episodios de dolor de cabeza consiste en mantenerse adecuadamente hidratado. 
    • Duerme bien. El insomnio aumenta las posibilidades de sufrir crisis de migraña, por lo que buena higiene del sueño ayuda a restaurar la energía y eliminar el cansancio. 
    • Disminuye el estrés. Masajes y baños calientes con esencias de lavanda, anís, eucalipto y hierbabuena pueden ayudar a relajarte y reducir la tensión muscular, además de mejorar la circulación a fin de aumentar el consumo de oxígeno y estimular la producción de endorfinas. 
    • Haz ejercicio. Aunque la actividad física intensa puede favorecer las migrañas, el ejercicio moderado y de forma regular ayuda a prevenirlas y a reducir su frecuencia. Puedes optar por disciplinas como el yoga. 
    • Evita exponerte a ruidos fuertes y continuos, así como a olores penetrantes. 
    • Lleva registro de los síntomas y detonantes de tus crisis de migraña, esto puede ayudarte a identificar las causas en tu caso particular, pues dicho tipo de cefalea parece ser desencadenado por diferentes estímulos en cada persona. 

    Recuerda seguir tomando los medicamentos prescritos por el profesional de la salud como parte de tu tratamiento de migraña, pues además de ser útiles durante un ataque agudo, pueden ser de uso profiláctico reduciendo la intensidad y frecuencia de las crisis. 

    Tú puedes prevenir la migraña mediante un estilo de vida ordenado, evitando los excesos, el descontrol y la falta de moderación, a fin de olvidarte de las crisis y continuar tus actividades cotidianas.

  • Incontinencia

    Tipos de ayudas para la Incontinencia

    Las ayudas que se describirán a continuación, se clasifican de la siguiente manera: 1º Productos absorbentes, 2º dispositivos para recolección externa, 3º dispositivos para recolección interna, 4º dispositivos de cierre uretral.

    1. Productos absorbentes

    Sistema de pañal y braguita/o calzoncillo. Estos sistemas de pañal y prenda interior, prácticamente obsoletos y superados por los nuevos sistemas de absorbentes deshechables que se verán a continuación, están diseñados para hombres y mujeres de manera que se puedan llevar bajo la ropa diaria. Existen todo tipo de formas y tamaños y tienen diferentes grados de absorción, la prominencia bajo la ropa no es importante y es fácil poder llevar un recambio. El absorbente es de un solo uso, pero la ropa interior no es necesario desecharla y suele estar tallada para un adulto de tamaño «medio». Suelen utilizarse todo tipo de materiales para absorber la orina. Algunos productos tienen una barrera contra la humedad y otros no, la mayoría de ellos permiten recolectar la orina tanto en bipedestación como en sedestación. En general serán útiles para pérdidas de escasa cuantía como en el caso de la incontinencia ante grandes esfuerzos.

    Una alternativa a este tipo de dispositivo serían las compresas femeninas que se utilizan durante la menstruación.

    Absorbentes de orina desechables.

    Son protectores absorbentes de un solo uso, elaborados de tal forma que pueden llevarse con la máxima discreción bajo la ropa. Están compuestos básicamente por un núcleo de celulosa, absorbente, junto con un material superabsorbente que hace cristalizar la orina y son de diferentes formas y tamaños. Retienen la orina y la humedad, alejándola de la piel y de la ropa. Las características comunes de estos absorbentes son:

    1. Absorción. Gracias al núcleo de celulosa y que en ocasiones está dotada de unos canalillos longitudinales que permiten la dispersión y distribución de la orina por toda la superficie.

    2. Superabsorción. Se consigue situando entre dos estratos de celulosa un material superabsorbente que hace cristalizar la orina.

    3. Impermeabilidad. Se trata de una capa de polietileno que impide que la orina escape del interior del absorbente y moje la ropa. La fijación del plástico al núcleo de celulosa es un factor decisivo para obtener un buen resultado de este producto.

    4. Antihumedad. Se consigue gracias a una capa de material filtrante para que la humedad no retorne a la piel. De esta manera se evitarán en gran medida problemas médicos e higiénicos.

    Dentro de los absorbentes desechables existen varios tipos:

    A) Para personas ambulantes con incontinencia moderada o leve. El producto más indicado es un absorbente rectangular que garantice la absorción y contención de líquidos. Existen algunos con una capacidad de hasta 830 cc. Estos se sujetan mediante una malla slip elástica lavable que permite una adaptación idónea al cuerpo del sujeto, proporcionando una buena transpiración y libertad de movimientos.

    B) Para pacientes ambulantes con incontinencia severa. Estos sujetos precisan un absorbente que garantice mayor contenido de orina, en ocasiones de hasta 1.400 cc, manteniendo las características de adaptación, vestibilidad y discreción. Para conseguir esa mayor capacidad, sin aumentar el grosor excesivamente, se añaden las sustancias superabsorbentes. Estos sistemas, suelen tener además, forma anatómica para favorecer la mejor contención de la humedad.

    C) Para personas encamadas y que además pueden presentar incontinencia fecal. En estos casos, no resulta tan importante la discreción pero sí su capacidad de absorción. En el caso de ancianos encamados pero que conserven su capacidad motora y que no presenten incontinencia fecal acompañante, se recomendará el mismo tipo de absorbente que en el caso anterior. En caso de ancianos que hayan perdido su capacidad motora y/o que asocien pérdida de heces, el protector más indicado es el tipo «braga-pañal». Este tipo de absorbente se suele presentar en tres tallas, tiene forma anatómica y elásticos laterales en los miembros inferiores para evitar fugas de orina. Son fáciles de colocar en personas que incluso no pueden colaborar y permiten comprobaciones con facilidad. Su capacidad de absorción es de entre 1.000 y 1.200 cc. Presentan además un dispositivo que permite la comprobación sin necesidad de retirar el absorbente y que consiste en unas tiras que cambian de color ante el contacto con la orina.

    Protectores de cama de un solo uso (salvacamas). Se trata de traveseros absorbentes impermedables y de un solo uso, que están recomendados para personas que han de permanecer mucho tiempo en cama. Se colocan directamente sobre las sábanas.y tienen exactamente la misma composición que los absorbentes de orina desechables. Existen normalmente a disposición cuatro tipos de salvacamas según la medida y la capacidad de retención de líquido: 380, 870, 1.800 y 1.900 cc respectivamente. Estarían especialmente indicados en casos de enuresis y de incontinencias por inestabilidad vesical.

    Sistema para incontinencia por goteo en varones. Se trata de un dispositivo con forma de bolsa o copa y que recoge pequeñas cantidades de orina. Encierra el pene y el escroto y se mantiene en su lugar mediante un cinturón o uniéndose a la ropa interior con imperdibles. Es totalmente discreto y lleva también un material absorbente y otro de barrera contra la humedad. Serían los más indicados para varones con incontinencia ante grandes esfuerzos y/o de goteo.

    2. Dispositivos para recolección externa.

    Estos dispositivos, son adaptables sobre todo a los varones, aunque hoy día se empiezan a diseñar, de cara a un futuro próximo, otros, adaptables a mujeres y constan de un colector en forma de preservativo que recubre y se adapta al pene, un aro de conexión y una bolsa colectora que se sujeta a la pierna mediante cinturón o liga o al muslo del paciente y todo ello bajo la ropa habitual. El colector se adhiere al pene mediante una tira adhesiva y actualmente está fabricado de un material hipoalergénico, diferente al látex, que era el más utilizado anteriormente, y que anula el riesgo de irritaciones cutáneas propio de látex. El paciente puede colocarse el colector y su tira adhesiva. Actualmente, algunas casas comerciales han evitado con sus nuevos diseños, una complicación muy frecuente anteriormente y que era el acodamiento, esto es, la penetración de la orina entre el colector y la piel del pene. Por razones de higiene, se recomienda cambiar de colector cada 24 horas. La bolsa colectora debe tener una capacidad diferente según las necesidades y puede ser de hasta 500 cc actualmente va fabricada en polietileno que es suave al contacto con la piel. Debe poseer además: una válvula central antirreflujo y válvula de vaciado. Este tipo de dispositivo, está especialmente recomendado durante el día, para varones con importantes pérdidas, como podría ser en incontinencias ante mínimos esfuerzos o inestabilidad vesical. Permite la realización de muchas actividades de la vida diaria. Debe vaciarse la bolsa colectora tan pronto se llene. Como ya hemos mencionado, se está trabajando para que en el futuro exista un sistema parecido, adaptable a mujeres.

    3. Dispositivos para recolección interna.

    Esto son las sondas urinarias. Sirven para hombres y mujeres. Deben utilizarse bajo control médico riguroso por los peligros de infección, escaras, etc. Existen dos formas fundamentales:

    Sondaje permanente : Se trata de la sonda denominada de Foley que se utiliza para largos períodos. Consta de un tubo con anillo inflable en su extremo para evitar su salida accidental. La sonda se introduce dentro de la vejiga y por su otro extremo se puede conectar a una bolsa colectora o dejarse libre y pinzada. Dada la posibilidad de infecciones urinarias, es conveniente que se mantenga una buena limpieza y asepsia ante esta práctica y la sonda sea manipulada tan solo por médicos o diplomados en enfermería. Han de usarse además, guantes para su manipulación. Por supuesto, estará indicada en sujetos con grandes pérdidas así como en comatosos, pacientes con detrusor acontráctil, etc.

    Sondaje intermitente : Siempre que haya que utilizar un sondaje y el paciente lo permita, se debe recurrir al intermitente pues previene del riesgo de infección urinaria, es menos lesivo y permite mayor independencia. El paciente puede llevar la/s sonda/s en un estuche y lavarlas habitualmente con agua y jabón para reutilizarlas. Hay distintos calibres y el paciente debe practicar el sondaje según la pauta indicada por su médico y que suele ser cada 3-4 horas, dependiendo del líquido ingerido. Normalmente esta práctica está indicada para parapléjicos bien con vejiga inestable o bien con vejiga átona (detrusor acontráctil). No es muy útil en pacientes con escasa destreza o en ancianos.

    4. Sistema de cierre uretral «Trimed».

    Se trata de unos dispositivos oclusivos, a modo de pinza, que se aplican en varones, alrededor del pene. El sistema oclusivo llamado Trimed (Kemia Científica S.A.) consta de una pieza en forma de «media caña» que se dobla en su mitad, fabricado en plástico semirrígido, llevando adherida una capa de gomaespuma para confort del paciente. La porción inferior interna presenta una hendidura que actúa como oclusor uretral y la porción superior externa, una banda de velcro para cerrar, abrir y graduar el dispositivo de cierre. Existen varias tallas según el perímetro peneano. El manejo del dispositivo lo hace el propio paciente y permite la realización de actividades de la vida diaria. Este sistema, que en general puede ser bien aceptado, es válido sobre todo para incontinencias ante mínimos esfuerzos.

    Mi hijo aún moja la cama

    Si a los 3 años el niño moja la cama mientras duerme puede no ser tan grave como si lo hiciera a los 12. Cuando este problema se presenta a mayor edad, autoestima y seguridad en sí mismo pueden estar en peligro. Conozca sus orígenes y las soluciones.

    De acuerdo a lo que señalan los pediatras, el problema de no contener la orina mientras se duerme recibe el nombre de enuresis se presenta en 30% de los niños de 4 años, en 10% de los que tienen 6, en 3% de los de 12 y en 1% de los adolescentes.

    Aunque la enuresis es tan vieja como el hombre mismo, fue hasta el siglo XIX, cuando la Pediatría se constituyó como especialidad médica, que se hizo aun más notorio como problema de salud, ya que hasta entonces había sido tratada por brujos y hechiceros por ser motivo de vergüenza en la familia.

    Aun y cuando se piensa que la enuresis es una enfermedad, en realidad es el síntoma de un verdadero problema que debe recibir tratamiento, así sea psicológico o fisiológico (en menor porcentaje).

    Los investigadores del tema (tanto urólogos infantiles como psicólogos) coinciden en ubicar cuatro tipos:

    • Enuresis primaria no complicada. Se presenta en aquellos niños que después de dejar los pañales continúan orinándose durante la noche, por periodos no mayores a seis meses. El único síntoma es el escape de orina durante la noche, sin antecedentes de infecciones urinarias, incontinencia diurna o urgencia miccional (acto de orinar).
    • Enuresis primaria complicada. Los niños que sufren este problema, además de mojar la cama durante la noche lo hacen con sus ropas durante el día, debido principalmente a infecciones urinarias, vejiga neurogénica (que responde a impulsos nerviosos y no tiene control), anomalías de la médula espinal, diabetes mellitus, alteraciones renales y en la uretra (conducto por el que viaja la orina para salir a través del pene) en los niños, o conductos urinarios fuera de la posición normal en las niñas.

    La acción es totalmente involuntaria y los sorprende en cualquier momento de su vida cotidiana, por lo que resulta importante que los padres no tachen a los pequeños de "flojos" para ir al baño, ya que esto disminuye aún más su autoestima.

    Todos estos pacientes requieren atención por parte de especialistas médicos en las vías urinarias (urólogos infantiles) para un estudio y tratamiento adecuado. No obstante, es común que en estos casos se prescriba medicación relajante de la vejiga (oxibutina), que evita el escape de orina y micción frecuente.

    • Enuresis Secundaria no Complicada. Después de varios meses de correcto control esfinteriano (esfinter es el músculo que permite la salida de orina), muchos niños recaen en enuresis, lo cual puede deberse a situaciones especiales en ese momento de su vida: nacimiento de un hermano, separación de los padres, muerte de un familiar cercano, mudanza y cambio de colegio, entre otros. Lo mejor en este tipo de casos es seguir terapia psicológica que ayude a identificar el origen del problema y su tratamiento.
    • Enuresis Secundaria Complicada. Puede conjuntar varias de las causas anteriores, además de otros síntomas, y puede ser recurrente en los niños mayores (cercanos a los 12 años de edad). Se recomienda consultar al urólogo (especialista médico en vías urinarias) para profundizar los estudios y determinar el tratamiento a seguir.

    Así como la Medicina ha hecho la clasificación que se mostró líneas arriba, también señalan otras causas que no deben descartarse:

    • Retraso madurativo. La capacidad del niño para inhibir el vaciado de la vejiga durante la noche se reduce, debido a un retraso en la maduración funcional del sistema nervioso central (cerebro y médula espinal).
    • La mayoría de los pequeños con enuresis tienen padres que sufrieron el mismo problema; cuando ambos padres la tuvieron, 77% de los niños también la presentarán; si lo hereda de sólo uno de los padres, 44% de los chicos se verán afectados. Únicamente 15% de los niños la padecen sin que sus antecesores la hayan experimentado.
    • Trastornos del sueño. Aunque se sabe que los pacientes con enuresis tienen patrones normales al dormir, el problema puede presentarse por anomalías que impiden que el pequeño llegue a la etapa profunda del sueño; sirva como información que quienes sufren el problema presentan mayor dificultad para despertarse, alteración que se encuentra en estudio, pues se considera que puede contribuir a la incapacidad para inhibir la micción (acción de orinar).
    • Secreción de hormona antidiurética. La hormona antidiurética se encarga de regular la producción de orina por parte de los riñones. De manera que cuando no se presenta una elevación normal de esta hormona durante la noche, aumenta la cantidad del líquido y la vejiga se ve superada en su capacidad de retención, por lo que se produce una micción involuntaria.

    A este respecto, existen fármacos que se administran por vía oral o como spray nasal que actúan sobre el riñón simulando la acción de la hormona antidiurética.

    Por una cama seca

    De acuerdo a los especialistas, en caso de enuresis se recomienda comenzar el tratamiento entre los 5 y 6 años, incluso poniendo en práctica técnicas psicológicas como biofeedback (se emplean sensores conectados al cuerpo del paciente que envían señales a una computadora, que ayudan a determinar las causas de un problema específico), para la que es indispensable la ayuda de un experto en la materia.

    Es claro que los niños mayores suelen sufrir mucho más que los pequeños, por lo que requieren a menudo un trabajo en equipo más enérgico, para conseguir una respuesta rápida y segura. Puede no ser raro que hayan recaídas en plena época de mejoría, para lo cual es muy importante no perder la paciencia entre los integrantes del equipo.

    Superar el problema de enuresis requiere de esfuerzo cooperativo del chico, los padres y el médico. El primero debe estar conciente del problema y mostrar toda su voluntad para dejarlo atrás, en tanto que los padres deben brindar apoyo y estimular positivamente al hijo para ayudarlo a mejorar la confianza en sí mismo. Es de considerarse que bromas, castigos y reprimendas además de no ser efectivos pueden ser contraproducentes, interfiriendo en la superación del problema.

  • Botiquín

    Material de curación

    En ningún botiquín de primeros auxilios debe faltar el material de curación, el cual es indispensable para limpiar, desinfectar y cubrir heridas, cortaduras, quemaduras y picaduras de insectos, lesiones que reúnen las siguientes características:
    Heridas leves. Daños en las capas superiores de la piel que no originan abundante sangrado o hemorragias, no afectan órganos vitales y no son grandes; aparecen en forma de raspones y cortaduras pequeñas. Son ocasionadas por pequeños accidentes dentro y fuera de la casa, los cuales son propiciados por distracción, prisas y cansancio; requieren atención menor, aunque deben observarse normas de higiene básicas para evitar infecciones, las cuales incluyen lavado de la zona con agua y jabón, así como la aplicación de algún antiséptico.

    Heridas mayores. Se les denomina de esta manera cuando las lesiones afectan a capas profundas de la piel o si se complica con hemorragia abundante. En algunos casos se retienen fragmentos de cuerpos extraños que originaron la lesión, como vidrios, piedras o residuos de madera. Se curan con relativa facilidad si son atendidas adecuadamente a través de técnicas de primeros auxilios o por un especialista, y si se lleva a cabo apropiado control de su desarrollo evitando una infección.

    Quemaduras. Lesiones sobre una superficie más o menos extensa del cuerpo ocasionadas por la acción de una fuente de calor, por ejemplo, objetos muy calientes, fuego, agua hirviendo o sobreexposición a los rayos solares. Se clasifican en distintos grados, según la lesión que sufran los tejidos: las de primer grado sólo afectan la superficie o epidermis y se caracterizan por enrojecimiento de la piel y dolor. En las de segundo, se forman ampollas, y las más graves son las de tercer grado, pues la piel se deshace y deja expuesta la carne viva.

    Picaduras de insectos. Se manifiestan con brotes de ronchas rojas en la piel que se producen cuando los insectos inyectan pequeñas cantidades de sustancias venenosas, las cuales dan lugar a dos tipos de reacciones: local, que produce dolor e inflamación en la zona de la picadura y la de tipo alérgico, que causa urticaria, hinchazón y dificultad para respirar. A causa del rascado pueden desarrollarse heridas.

    Para atender las lesiones antes descritas se requieren diversos productos, los cuales conforman el material de curación, generalmente incluyen:

    Agua oxigenada. Solución útil para lavar las lesiones.

    Alcohol. Se usa para desinfectar instrumental y limpiar la piel, pero no es aconsejable emplearlo directamente en una herida porque irrita los tejidos.

    Algodón. Auxiliar en la limpieza de la piel y en la aplicación de antisépticos.

    Antisépticos. Sustancias que previenen infecciones al impedir el crecimiento de los gérmenes que comúnmente están presentes en toda lesión.

    Apósitos. Almohadillas elaboradas con gasa que sirven para cubrir las heridas desinfectadas.

    Compresa. Porción de gasa estéril lo suficientemente grande (30 a 40 centímetros) para que pueda extenderse más allá del borde de la herida o quemadura; asimismo, es útil para detener hemorragias.

    Crema para quemaduras. Sólo está indicada para las quemaduras que afectan la superficie de la piel, también denominadas de primer grado.

    Crema para picaduras. Controla los síntomas, por ejemplo, comezón, ardor e irritación.

    Gasas estériles. Se usan para limpiar y cubrir heridas.

    Hisopos. Son útiles para extraer cuerpos extraños, limpiar heridas y aplicar antisépticos en cavidades.

    Suero fisiológico o solución salina normal. Sirve para limpiar o lavar heridas y quemaduras.

    Vendas. Hay de distintos tamaños y llegan a ser necesarias para mantener apósitos y compresas sobre las heridas y quemaduras.

    Vendas adhesivas. Se emplean para cubrir lesiones pequeñas.

    Telas adhesivas. Permiten fijar en la piel gasas, apósitos, compresas y vendas.

    ¿Qué hacer en cada caso?

    Es importante saber que en cada tipo de lesión se requerirá un manejo diferente, en el caso de heridas leves es fundamental:

    • Lavar muy bien con agua y jabón la zona lesionada.
    • Si hay tierra en la herida, se debe procurar retirarla en su totalidad, para lo cual se pueden usar algodón o gasa limpios y pinzas estériles (se esterilizan al hervirlas con agua durante 5 a 10 minutos, o bien sumergiéndolas en alcohol o algún otro antiséptico).
    • Para limpiar la herida y piel que la rodea se recomienda el uso de antisépticos, lo que puede apoyarse con un trozo de algodón o hisopo.
    • Si se trata de una herida por instrumento punzocortante (tijeras o cuchillo) que sangra, debe presionarse ligeramente a los lados de la lesión durante 10 minutos. Asimismo, pueden aplicarse ungüentos que ayudan a desinfectar y desinflamar estas lesiones.
    • Cubrir la herida con una gasa que permita ventilación y sujetarla con tela adhesiva.
    • Revisar periódicamente la herida y vigilar que no se presente infección.
    • Si la herida es muy pequeña, con una vendita adhesiva será suficiente.
    • Si el dolor y las molestias son intensas puede recurrirse a algún analgésico de venta libre.

    Si se trata de una herida mayor será conveniente:

    • Lavar la zona con agua y jabón, si es posible, utilizando para ello una jeringa sin aguja.
    • Frenar la hemorragia haciendo ligera presión a los lados de la herida, a intervalos de 10 minutos, pues esta acción detiene momentáneamente la circulación de la sangre y favorece la coagulación.
    • No trate de retirar los fragmentos de vidrio, piedra o madera.
    • Para saber si una cortada necesita ser cosida, se debe observar si los bordes de la herida se juntan por sí mismos; si es así, no requerirá sutura, en caso contrario, puede usar tela adhesiva para juntar los bordes de la lesión en lo que el afectado es trasladado al hospital más cercano.
    • Deben dejarse abiertas las heridas que son producto de la mordida de otra persona o de un animal -perro, gato, o cerdo-, porque de modo contrario existe gran riesgo de infección.
    • Para controlar el dolor se puede recurrir a un analgésico de venta libre.

    En el caso de quemaduras se recomienda:

    • Colocar el área afectada bajo un chorro de agua fría, o bien sumergirla en este líquido durante 10 minutos; esto aliviara el dolor.
    • Se puede aplicar una pomada indicada para controlar las molestias ocasionadas por la quemadura.
    • En caso de quemadura menor en la boca, es necesario que la víctima tome agua fría, se enjuague y escupa.
    • Para calmar el dolor, se puede recurrir a un analgésico de venta libre.
    • Las quemaduras de segundo grado se distinguen por formación de ampollas, las cuales no deben reventarse, pero si ya se hizo, se deben lavar con mucho cuidado, con agua hervida y jabón.
    • Esterilizar un poco de vaselina calentándola hasta que hierva. Luego, debe untarse en una gasa limpia y cubrir con ella la zona afectada. Si no se tiene vaselina, es mejor dejar la quemadura destapada.
    • Si hay señales de infección, como pus, mal olor o fiebre, deben colocarse lienzos de agua tibia con sal (una cucharadita de sal por cada litro de agua) tres veces al día y acudir al médico.
    • En caso de una quemadura de tercer grado, se debe envolver la zona afectada con un trapo muy limpio y buscar ayuda profesional de inmediato.
    • Si hay quemadura por sobreexposición a los rayos ultravioleta del Sol (ondas electromagnéticas que atraviesan la capa de ozono que protege al planeta), conviene aplicar compresas de agua fría para reducir las molestias.

    Para disminuir los síntomas ocasionadas por picaduras de insectos pueden ponerse en práctica los siguientes consejos:

    • Aplicar compresas frías en la zona dañada.
    • Si hay un aguijón visible debe quitarse con ayuda de pinzas.
    • No debe exprimirse ni friccionarse la picadura porque el veneno puede extenderse.
    • Existen algunos productos de venta libre que combaten la comezón y la inflamación, y otros que alivian el ardor y comezón.
    • Cuando se ha formado una herida a causa del rascado hay que lavar la zona con agua y jabón y, posteriormente, usar algún antiséptico para prevenir una infección.

    Hay que tener en mente que el material de curación es fundamental en nuestro botiquín de primeros auxilios, pues nunca sabemos en qué momento podrá ser de gran utilidad mientras se recibe atención médica apropiada.

  • Tensiómetros

    Según el método AMPA (auto medida de la presión arterial), se recomienda realizar tres tomas diarias durante 3 días antes de la visita a su médico para valorar la evolución: Antes del desayuno y de tomar la medicación, antes de la comida, antes de la cena.

    ¿ Cuáles son los pasos correctos para tomar la presión arterial con la mayor fiabilidad ? El elemento más importante para tomar la tensión es el tensiómetro.

    Instrucciones
    1. La tomaremos en el brazo izquierdo (diestros) y derecho (zurdos). Excepto que su médico o enfermera indique específicamente que la tome en uno u otro.

    2. La tensión arterial debe medirse siempre antes de tomar cualquier tipo de medicación, debemos escoger un lugar adecuado para la toma de la presión arterial. Debe ser tranquilo con una mesa que nos permita colocar todo lo necesario y ver con claridad la pantalla de nuestro aparato.

    3. Nos sentaremos en una silla de respaldo recto con la espalda bien apoyada, los dos pies en el suelo, las piernas en ángulo recto sin cruzar, adoptando una postura relajada. El manguito de tensiómetro se colocará a la altura del corazón adaptándolo bien a la circunferencia de nuestro brazo y cuidando que el indicador quede colocado sobre la arteria braquial. También nos debe permitir apoyar el codo en la mesa sin forzar la postura. Puede ser muy útil colocar un cojín debajo del brazo para apoyar el codo.
    4. Las personas obesas necesitarán adquirir un manguito de tamaño mayor. Una vez bien posicionados comenzaremos a medir la presión arterial, activando nuestro medidor.

    5. Este proceso se debe repetir 3 veces dejando un periodo de reposo de 2 minutos aproximadamente.

    6. La primera medición será a primera hora de la mañana nada más levantarse.

      La segunda medición será a mediodía la realizaremos antes de comer y antes de tomar la medicación que nuestro médico nos haya prescrito. Se repite el mismo proceso explicado anteriormente en cuanto a sentarnos y realizando 3 mediciones esperando dos minutos entre ellas.

    7. La última medición será por la noche, antes de la cena y antes de tomar ninguna medicación prescrita para esa hora. Este proceso deberá repetirse durante tres días consecutivos.

    8. Los valores normales con este sistema son aquellos que no superan la media aritmética no sobrepasa los 135 mm Hg para la máxima o sistólica y 85 mm Hg para la mínima o diastólica. Es frecuente que los primeros valores de la toma estén por encima de la segunda y tercera. Esto se debe en parte a la propia variabilidad de la presión arterial y en parte a la preocupación por tomarse la presión arterial, se denomina reacción de alerta y no tiene mayor importancia.

    9. Cuando hemos anotado las tres tomas de presión arterial, es el momento de tomar esa medicación que hubiera que tomar.

    10. Los valores sobre la presión arterial deben ser consultados con su médico. El AMPA es una buena técnica pero puede no ser indicada para determinados pacientes hipertensos.

    Consejos
    • Es importante no fumar, no tomar ningún tipo de bebida ni café y es preciso orinar antes de la primera medición de la mañana.
    • Los tensiómetros están homologados y están provistos de un manual de instrucciones.
    • Se recomienda una vez al año calibrar y revisar enviado el tensiómetro al servicio técnico.
  • Glucómetros

    Si Ud. es disbétic@ con diabetes tipo 1 o tipo 2 debe utilizar un medidor de glucosa para controlar su azúcar en la sangre o los niveles de glucosa en su sistema sanguíneo. La glucosa es  el azúcar en la sangre que tu cuerpo necesita para producir energía. Debe probar su medidor de glucosa cada vez que abra un nuevo envase de tiras reactivas, cuando use las tiras reactivas y el medidor, y cada vez que reciba errores o extraños resultados. Esto le ayuda a detectar cualquier problema con el medidor o con las tiras reactivas.

    Instrucciones
    1. Inserte una tira reactiva en el medidor de glucosa. Las barras deben estar mirando hacia afuera del medidor.
    2. Espere a que la pantalla se encienda. Si no se enciende, retire la tira reactiva y vuelva a colocarla.
    3. Haga rodar el frasco de solución de control líquido, en una superficie plana o entre las manos. Abra la botella y deje caer una gota del líquido en la punta del dedo. Limpie cualquier solución dejada en la botella.
    4. Mantenga presionado el dedo en el medidor. El código que aparece en la botella de solución de control de líquido debe mostrar en la pantalla del medidor. Si dice, "ERROR" o "ERR", consulte el manual de usuario para identificar y corregir el problema.
    Necesita
    • Tira de prueba
    • Solución de control líquido
    • Pañuelo de papel o una toalla de papel

    Tipos de Glucómetro:

    Todo en uno

    El glucometro todo en uno es compacto, ligero y se puede colocar en tu mochila, maletín, maleta, bolsa de transporte o deporte, donde quiera que vayas. Debido a su conveniencia, puedes checarte con más frecuencia para que puedas supervisar y controlar tu diabetes (hiperglucemia) de cerca.

    Glucómetro combinado con presión arterial

    Este tipo de glucómetro es 2 en 1, elimina la necesidad de comprar un glucómetro y un aparato para checar la presión por separado. Es ideal para las personas que sufren diabetes (hiperglucemia) y presión alta y que desean monitorearse desde casa. Es típicamente compacto, ligero, confortable, diseñado para un uso fácil y una lectura adecuada.

    Glucómetro con supervisión de alimentación

    Un glucómetro con la capacidad de monitorear la alimentación te permite ver tu glucosa en la sangre antes y después de cada alimento por lo que puedes estar atento de los efectos que la comida y las porciones causan. Así puedes hacer los ajustes necesarios para continuar disfrutando tus alimentos mientras mantienes tu nivel de glucosa diariamente.

    Glucómetro de continuo monitoreo

    Es básicamente un aparato comúnmente usado para el cuidado de la diabetes, que mide y registra los niveles de glucosa durante el día y la noche, y provee el resultado promedio de 3 a 7 días, mientras continuas con tus actividades diarias en casa.

    Glucómetro para diabeticos con discapacidad visual

    Este glucómetro es especializado, diseñado para personas diabéticas con discapacidad visual o ceguera sin ninguna asistencia. Básicamente el paciente realiza el proceso de pruebas de glucosa en la sangre con instrucciones audibles (habladas) paso a paso y proporciona los resultados de las pruebas a través de la voz también. Estos medidores son totalmente audibles y son "de código automático" (no necesita codificación), lo que significa menos pasos y menores riesgos de resultados falsos debido a un error de codificación.

    Reloj medidor de glucosa

    Permiten medir la glucosa en la sangre a través de un líquido (líquido intersticial) extraído debajo de la piel con electrodos en lugar de tu propia sangre. El proceso es indoloro.

    Si después de leer esta información no estás seguro de cual comprar o cual es el mejor para ti, te ayudamos a tu desición con nuestros consejos. Contacta con nuestro equipo !

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